En 1968, coprotagonizó junto a Frank Sinatra la película El detective, un papel que marcó el inicio de su fama internacional.
Ese mismo año, apareció junto a Steve McQueen en la famosa película Bullitt, que desde entonces se ha convertido en un clásico del cine.
Su carrera se distingue por una amplia variedad de papeles. Se desenvuelve con soltura entre dramas, comedias y películas de autor.
Entre sus actuaciones más memorables:
Casino Royale, donde reveló una faceta más ligera y seductora; La noche americana, una obra maestra del cine de François Truffaut; Anna Karenina, que confirmó su maestría en papeles dramáticos.
Décadas después, recibió un importante reconocimiento al ganar un Globo de Oro por su actuación en la serie Bailando al filo.
Un premio tardío pero simbólico para una carrera extraordinaria.
En una industria donde la apariencia suele ser el centro de atención, Jacqueline Bisset ha optado por un enfoque radicalmente diferente.
Nunca ha intentado ocultar el paso de los años. Al contrario, defiende una visión sencilla: aceptar el tiempo con elegancia.
La actriz prefiere un maquillaje discreto y afirma que nunca ha recurrido a la cirugía estética. Para ella, la belleza no se basa en la perfección, sino en el equilibrio interior.