¿Crees que gozas de buena salud? Pero puede que tu hígado no esté de acuerdo… ¡No ignores estas 12 señales de alerta ocultas!

2. Pérdida de apetito:
¿Te saltas comidas o te sientes lleno después de solo unos bocados? Es posible que tu hígado no pueda descomponer y absorber los nutrientes correctamente.

3. Náuseas o vómitos
Las náuseas frecuentes que no están relacionadas con una intoxicación alimentaria o un virus estomacal pueden indicar una acumulación de toxinas en la sangre.

4. Pérdida de peso inexplicable.
Perder peso sin cambiar la dieta ni hacer ejercicio parece estupendo, pero no cuando se debe a una mala absorción de nutrientes.

5. Dolor o hinchazón abdominal.
Las molestias en la parte superior derecha del abdomen pueden deberse a una inflamación del hígado. A medida que la cirrosis progresa, puede producirse ascitis, una acumulación de líquido en el abdomen.

6. Ictericia (piel o esclerótica amarilla)
Cuando el hígado no procesa la bilirrubina, esta se acumula y la piel y los ojos se vuelven amarillos, lo cual es una clara señal de advertencia.

7. Picazón en la piel.
La picazón persistente sin erupción cutánea puede deberse al depósito de productos biliares debajo de la piel.

8. Orina oscura y heces pálidas.
La orina inusualmente oscura o las heces pálidas/arcillosas indican un problema con el flujo de bilis.